Desde hace más de 23 años la Asociación de Ayuda al Niño Quemado (Aniquem) suma esfuerzos por brindar rehabilitación integral gratuita a pacientes con lesiones por quemaduras en el Perú, siendo los más frecuentes niños menores de 5 años, y a su vez busca difundir una cultura de prevención en todos los hogares.
Debido a su inmensa labor, Aniquem se ha convertido en la única organización en todo el Perú abocada a ayudar a niños y adultos sobrevivientes de quemaduras. Sin embargo, los materiales requeridos para su adecuada rehabilitación son escasos y tienen un costo elevado. Por ese motivo, invitamos a toda la población a sumarse a nuestra campaña de donación: #SanemosCicatrices la cual se llevará a cabo a través de la aplicación Yape con el número 945947436, del 01 al 14 de noviembre.
Nuestra meta es brindar rehabilitación integral (terapia física, ocupacional, psicológica, hidroterapia y confección de prendas) a 100 niños sobrevivientes de quemaduras.
En solo 3 pasos podrás ayudar a niños con lesiones severas por quemaduras.
Para mayor información sobre nuestra campaña con Yape puedes comunicarte con la responsable de recaudación de fondos, Cecilia Rodríguez, enviando un correo a: crodriguez@aniquem.org
Cada vez más empresas entienden que la sostenibilidad no se mide únicamente por las toneladas recicladas o los indicadores ambientales alcanzados. Hoy el desafío es mayor: generar un impacto real, medible y humano.
En el panorama empresarial actual, la sostenibilidad ya no es una opción, sino un imperativo. Sin embargo, persiste una pregunta en las mesas directivas: ¿Cómo conectar nuestras metas ambientales con un propósito social que realmente genere un impacto real y tangible?
Aniquem, en coordinación con el Hospital Regional de Lambayeque, llevó a cabo una importante campaña quirúrgica reconstructiva, beneficiando a 18 pacientes con secuelas graves de quemaduras. Durante cuatro días consecutivos, se operó a un promedio de 4 pacientes por día, priorizando los casos más complejos y funcionalmente limitantes.
Si alguna vez te entró la curiosidad sobre cómo dar una mano de forma continua, sencilla y que realmente valga la pena, aquí tienes tu chance. Es un gesto pequeño, pero firme, que convierte relatos de sufrimiento en narrativas de ilusión.