Sabemos que con perseverancia se puede superar cualquier dificultad y un buen ejemplo es el caso de nuestro paciente, el pequeño Isaac Maza, de 4 años, quien a sus cortos 2 añitos sufrió una severa lesión que le ocasionó quemaduras.
Nayeli tiene 5 añitos, pero hace 2 años sufrió una quemadura en la pierna izquierda que la llevó a estar 20 días internada. Desde el año pasado viene a Aniquem para seguir su tratamiento y está muy contenta con el progreso que está logrando.
Ian Ormeño es un paciente que nos visita desde Ayacucho junto con su mamá hace 3 años, tiene 6 anitos, es un amante de Garfield, se encuentra cursando inicial y disfruta jugar en el parque con sus hermanos.
Lo que para una empresa es un residuo que cumplió su vida útil, puede convertirse en una oportunidad para ayudar. A través de Reciclar Para Ayudar, Aniquem transforma materiales reciclables, como la chatarra metálica, en recursos económicos que contribuyen a financiar la rehabilitación integral de niños y adolescentes sobrevivientes de quemaduras.
Cada vez más empresas entienden que la sostenibilidad no se mide únicamente por las toneladas recicladas o los indicadores ambientales alcanzados. Hoy el desafío es mayor: generar un impacto real, medible y humano.
En el panorama empresarial actual, la sostenibilidad ya no es una opción, sino un imperativo. Sin embargo, persiste una pregunta en las mesas directivas: ¿Cómo conectar nuestras metas ambientales con un propósito social que realmente genere un impacto real y tangible?